Cómo explicar la Ley del Talión en el Antiguo Testamento


COMO EXPLICAR LA LLAMADA
"LEY DEL TALIÓN"
EN EL ANTIGUO TESTAMENTO 

Por Elenita Ibarra

Los orígenes exactos de esta ley se desconocen, aunque parece ser que fue creada alrededor del año 1751 a.C por el rey de Babilonia Hammurabi.

Su contenido, en cambio, no puede ser más explícito:

 "ojo por ojo, diente por diente, brazo por brazo, vida por vida."

La sociedad actual se cuestiona con razón sobre su validez y oportunidad. De hecho, poco pueden sintonizar con ellas quienes se oponen a la pena de muerte. Ello no obsta, sin embargo, a que (incluso hoy) en algunos países afroasiaticos se le intente implantar, ¿como? Cortando el brazo a los ladrones, la lengua de los difamadores y el miembro a los violadores.

Tal praxis repugna a la sensibilidad de quienes nos consideramos "más civilizados". En cambio, parece insuficiente para quienes convierten la religión en emblema de su fanatismo e intransigencia. Por eso en ciertos países musulmanes se ajusticia sin piedad no sólo a los asesinos y criminales sino también a los portadores de droga o a las prostitutas. Y todo ello.... ¡en nombre de Dios!

Pues bien, de igual modo los antiguos hebreos implantaron (en nombre de yahvé) esa desconcertante "ley del talión".

Si alguien se sorprende ante su presunta crueldad quizá deba saber que encuadrada en su correspondiente marco histórico-religioso, supuso un avance descomunal. ¿Porque? Pretendió, y posiblemente consiguió, poner fin a una praxis mucho más brutal. De hecho, en la antigüedad se tenía un extraño sentido del honor. Este requería saldar toda ofensa vengándola lo antes posible. Sólo que la venganza solía ser desproporcionada a la ofensa. Por ejemplo: si alguien había robado una gallina, la venganza pedía robarle a él una vaca o un buey; si alguien había golpeado a otro en una trifulca, la solución era clara: ¡matarle a golpes a él!

Acaso muchos pregunten: ¿tan brutos eran los antiguos? Ciertamente, pero no más que cuántos hoy (para lavar el honor de una madre o de una esposa ofendida verbalmente) recurren al método expeditivo de la "civilizada" balacera.
Vengar un insulto a balazos ¿es menos brutal que empalizar a un desaprensivo ladrón? ¿Cuántas veces no hemos escuchado como una colonia entera toma la ley en sus manos y quema vivos a los delincuentes?

La "ley del talión" surgió ante todo para evitar tales abusos. De hecho su lema era el siguiente:

 "jamás la venganza ha de sobrepasar la ofensa"

Pretendió, en consecuencia, que la sociedad israelita se rigiera por un criterio de pura justicia. Y ésta se avenía muy bien con la mentalidad de aquel pueblo, cuyas raíces nómadas le hacían añorar el hechizo del desierto.

¿Quien ignora que en el desierto la justicia se erige en única ley? A ella se adhieren sus habitantes para sobrevivir. Pues bien, era "de Justicia" que todo delito recibiera un adecuado castigo (ello alertaba a los delincuentes), pero de forma tal que entre delito y castigo mediera el máximo equilibrio y ponderación (ello alertaba a los vengadores).

Fue precisó que el hombre bíblico descubriera otros muchos valores creacionales antes que decidiera suplir la justicia por el perdón.

¿Acaso Dios no pudo haberle revelado desde un principio lo hermoso que resulta perdonar?

¡Por supuesto! Y sin duda así lo haría. El problema estribó (siempre suele ocurrir igual) en que el pueblo elegido estaba en sus orígenes tan acondicionado por las exigencias de la cultura primitiva, que ello le impidió comprender a Dios cuando Este le invitaba a reflexionar la ética de Justicia por la ética de perdón.

Dios los bendiga.

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