Documento Amoris Laetitia ¿Pueden comulgar los no-casados?


¿Pueden comulgar los que viven en unión libre o los divorciados y vueltos a casar?

Documento - Amoris Laetitia

Sobre el Cap. 8


Por: Israel Octavio Hernández

El año 2016 (año de la misericordia), el Papa Francisco sacó a la luz el documento Pontificio "Amoris Laetitia" (La alegría del amor), el cual a sido muy criticado, sobre todo el cap.8, pues muchos interpretan que el documento invita a comulgar a los divorciados y vueltos a casar. ¿Pero realmente eso quiere decir el documento?

Yo en lo particular no lo había leído, pero andando con mi gran hermano Jesús Mondragón en la Librería San Pablo del centro histórico de la Ciudad de México (en 2017), lo compró y me lo obsequio para que definitivamente saliera yo de mis dudas.

Y así, al leerlo y estudiarlo concienzudamente, no le encontré nada confuso, muy al contrario, queda claro que los divorciados y vueltos a casar no pueden comulgar, pero si reintegrarse en algún movimiento de la comunidad o algún servicio social, la verdad es que no entiendo la confusión de muchos hermanos, pues al leerlo todo está muy claro.

 En ninguna parte del capítulo 8 dice que los divorciados y vueltos a casar puedan comulgar, al contrario........

《300 Los presbíteros tienen la tarea de acompañar a las personas interesadas en el camino del discernimiento de acuerdo a la enseñanza de la Iglesia.........Estas actitudes son fundamentales para evitar el grave riesgo de mensajes equivocados, como la idea de que algún sacerdote puede conceder "excepciones", o que existen personas que pueden obtener privilegios sacramentales a cambio de favores.........con un pastor que sabe reconocer la seriedad del asunto que tiene entre manos, se evita el riesgo de que un determinado discernimiento lleve a pensar que la Iglesia sostiene una doble moral.》

 Lo que sí afirma el documento, es que hay que reintegrarlos a la Iglesia y que participen en los movimientos de cada comunidad, pues también son bautizados y hermanos nuestros, parte del cuerpo de Cristo.

 《297. Se trata de integrar a todos, se debe ayudar a cada uno a encontrar su propia manera de participar en la comunidad eclesial......Necesita volver a escuchar el anuncio del Evangelio y la invitación a la conversión. Pero aún para él puede haber alguna manera de participar en la vida de la comunidad, sea en tareas sociales, reuniones de adoración o de la manera que sugiera su propia iniciativa.》

El documento hace énfasis en que DEBEMOS EVITAR CUALQUIER INTERPRETACIÓN DESVIADA, pues la Iglesia nunca va a renunciar el ideal pleno del matrimonio.

 《307. Para evitar cualquier interpretación desviada, recuerdo que de ninguna manera la Iglesia debe renunciar a proponer el ideal pleno del matrimonio, el proyecto de Dios en toda su grandeza.》

Dice que los divorciados y vueltos a casar deben ser integrados en la comunidad cristiana EVITANDO CUALQUIER OCASIÓN DE ESCÁNDALO. Que su participación puede expresarse en diferentes servicios eclesiales y que es necesario discernir cuáles de las diversas formas de exclusión para estas personas, actualmente practicadas en el ámbito Litúrgico,  pastoral, educativo e institucional pueden ser superadas, nada dice que puedan comulgar, en sí, ningún numeral lo afirma.

《299. Los bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser más integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasión de escándalo....Su participación puede expresarse en diferentes servicios eclesiales: es necesario, por ello, discernir cuáles de las diversas formas de exclusión actualmente practicadas en el ámbito litúrgico, pastoral, educativo e institucional pueden ser superadas.》

El mismo numeral 299 nos menciona algo muy importante: 《Esta integración es también necesaria para el cuidado y la educación cristiana de sus hijos, que deben ser considerados los más importantes.》

Así es, actualmente estamos pasando por un momento muy difícil, donde los medios de comunicación hacen lo suyo para desviar a nuestros hijos por caminos equivocados, más si la pareja es divorciada y vuelta a casar, los hijos son blanco fácil, es importante que los hijos se encaminen en la moral cristiana.

Algunos hermanos tratan de hacer notar que en el numeral (305) cita una nota al pie de la página, la "Exhortación Evangelii gaudium (24 noviembre 2013). Que dice así: 

"En ciertos casos, podría ser también la ayuda de los sacramentos. Por eso, «a los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de torturas sino el lugar de la misericordia del Señor»: Exhort. ap. Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 44: AAS 105 (2013), 1038. Igualmente destaco que la Eucaristía «no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles» ( ibíd, 47: 1039). "

¿A que se refiere "En ciertos casos"?

El mismo numeral 305 nos da la respuesta, en el mismo texto dónde nos remite a la "exhortación Evangelii gaudium", veamos:

"A causa de los condicionamientos o factores atenuantes, es posible que, en medio de una situación objetiva de pecado - que no sea subjetivamente culpable o que no lo sea de modo pleno - se pueda vivir en gracia de Dios, se pueda amar, y también se pueda crecer en la vida de la gracia y la caridad, recibiendo para ello la ayuda de la iglesia."

Así es, QUE NO SEA SUBJETIVAMENTE CULPABLE O QUE NO LO SEA DE MODO PLENO - SE PUEDA VIVIR EN GRACIA DE DIOS......por ejemplo: puede que una persona se haya divorciado y vuelto a casar pero que él y su pareja vivan una vida celibe, con un amor puro, acercados totalmente a la Iglesia y viviendo en la gracia de Dios (de hecho hay varios casos así).

Para muchos es muy difícil vivir una vida celibe con su pareja, pero cuando se está acercado totalmente a Dios (tenemos el caso de Moisés y Séfora, San José y la Virgen María etc.) claro que se puede vivir una vida en santidad con la pareja.

Es claro que esos "ciertos casos" no se pueden salir del contexto de lo ya visto anteriormente y siguientes:

 "(300)....acompañar a las personas interesadas en el camino del discernimiento de acuerdo a la enseñanza de la Iglesia"

"(301)....de manera que nunca se piense que se pretenden disminuir las exigencias del Evangelio."

"(307) Para evitar cualquier interpretación desviada, recuerdo que de ninguna manera la Iglesia debe renunciar a proponer el ideal pleno del matrimonio"

"(311) si bien es verdad que hay que cuidar la integridad de la enseñanza moral de la Iglesia,  siempre se debe poner especial cuidado en destacar y alentar los valores más altos y centrales del Evangelio."

Como vemos, el documento es bastante claro, que no nos da lugar para dudas. Pero hay muchos que aun así siguen siendo duros y se sienten más Papa que el mismo Papa, a ellos les han de llegar bien las palabras del numeral 311:

 "(311) ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y significación real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio"

Ahora, se que muchos no han leído el documento, inclusive muchos que critican y juzgan el mismo. Pues bien, pondré un pequeño resumen de cada numeral del capítulo 8 para que se vea lo claro del documento.

El cap.8 comienza con el numeral (291), el cual dice que la Iglesia "mira con amor a quienes participan en su vida de modo incompleto, reconociendo que la gracia de Dios también obra en sus vidas, dándoles valentía para hacer el bien....Y estar al servicio de la comunidad en la que viven y trabajan".

También dice que: "la Iglesia debe acompañar con atención y cuidado a sus hijos más frágiles, marcados por el amor herido y extraviado, dándoles de nuevo confianza y esperanza, como la luz....de una antorcha llevada en medio de la gente para iluminar a quienes han perdido el rumbo o se encuentran en medio de la tempestad." Y hace recordar que: "....a menudo la tarea de la Iglesia se asemeja a la de un hospital de campaña".

El numeral (292) nos afirma que el matrimonio cristiano, es un reflejo de la unión entre Cristo y su Iglesia. pero también nos dice: "Otras formas de unión contradicen radicalmente este ideal, pero algunas lo realizan al menos de un modo parcial y análogo. Los Padres sinodales expresaron que la Iglesia no deja de valorar los elementos constructivos en aquellas situaciones que todavía no corresponden o ya no corresponden a su enseñanza sobre el matrimonio".

En el numeral (293) dice que: "a los pastores compete no sólo la promoción del matrimonio cristiano, sino también 《el discernimiento pastoral de las situaciones de tantas personas que ya no viven esta realidad》, para 《entrar en diálogo pastoral con ellas a fin de poner de relieve los elementos de su vida que pueden llevar a una mayor apertura al Evangelio del matrimonio en su plenitud》. En el discernimiento pastoral conviene 《identificar elementos que favorezcan la evangelización y el crecimiento humano y espiritual》.

En el numeral (294) nos habla de los varios motivos del porque muchas personas no se casan y viven en unión libre, y nos dice: "Pero es preciso afrontar todas estas situaciones de manera constructiva, tratando de transformarlas en oportunidad de camino hacia la plenitud del matrimonio y de la familia a la luz del Evangelio.....liberarla de todo lo que oscurecia su vida y conducirla a la alegría plena del Evangelio."

El (295) nos dice que el ser humano "conoce, ama y realiza el bien moral según diversas etapas de crecimiento". y que "avanza gradualmente con la progresiva integración de los dones de Dios y de las exigencias de su amor definitivo y absoluto en toda la vida personal y social".

El (296) dice que: "El Sínodo se ha referido a distintas situaciones de fragilidad o imperfección" y nos recuerda que dos lógicas recorren toda la historia de la Iglesia: "marginar y reintegrar". que "el camino de la Iglesia desde el Concilio de Jerusalén en adelante, es siempre el camino de Jesús, el de la misericordia y de la integración" que hay que "evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y hay que estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condición".

El (297) dice: "Se trata de integrar a todos, se debe ayudar a cada uno a encontrar su propia manera de participar en la comunidad eclesial".
Nos hace énfasis de que no sólo los divorciados en nueva unión, sino todos los que ostenten "un pecado objetivo como si fuese parte del ideal cristiano, o quiere imponer algo diferente a lo que enseña la Iglesia, no puede pretender dar catequesis o predicar.....Necesita volver a escuchar el anuncio del Evangelio y la invitación a la conversión. Pero aún para él puede haber alguna manera de participar en la vida de la comunidad, sea en tareas sociales, en reuniones de oración o de la manera que sugiera su propia iniciativa, junto con el discernimiento del pastor."

En el (298) dice: "Debe quedar claro (sobre los divorciados y vueltos a casar) que este no es el ideal que el Evangelio propone para el matrimonio y la familia. Los Padres Sinodales han expresado que el discernimiento de los pastores siempre debe hacerse distinguiendo adecuadamente, con una mirada que discierna bien las situaciones. Sabemos que no hay recetas mágicas".

En el (299) es muy importante pues dice: "los bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser más integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasión de escándalo. La lógica de la integración es la clave de su acompañamiento pastoral, para que no sólo sepan que pertenecen al cuerpo de Cristo que es la Iglesia, sino que puedan tener una experiencia feliz y fecunda.......Su participación puede expresarse en diferentes servicios eclesiales: es necesario, por ello, discernir cuáles de las diversas formas de exclusión actualmente practicadas en el ámbito litúrgico, pastoral, educativo e institucional pueden ser superadas .....Esta integración es también necesaria para el cuidado y la educación cristiana de sus hijos, que deben ser considerados los más importantes.

El numeral (300) habla del discernimiento tanto del pastor como del divorciado y vuelto a casar, dando algunos consejos también. El punto a sobresalir es este: "Los presbíteros tienen la tarea de acompañar a las personas interesadas en el camino del discernimiento de acuerdo a la enseñanza de la Iglesia y las orientaciones del Obispo.....Para que esto suceda, deben garantizarse las condiciones necesarias de humildad, reserva, amor a la Iglesia y a su enseñanza, en la búsqueda sincera de la voluntad de Dios y con el deseo de alcanzar una respuesta a ella más perfecta. Estas actitudes son fundamentales para evitar el grave riesgo de mensajes equivocados, como la idea de que algún sacerdote puede conceder rápidamente "excepciones" o de que existen personas que pueden obtener privilegios sacramentales a cambio de favores.....con un pastor que sabe reconocer la seriedad del asunto que tiene entre manos, se evita el riesgo de que un determinado discernimiento lleve a pensar que la Iglesia sostiene una doble moral."

En el (301) nos pone una larga lista de circunstancias por las cuales puede haber rompimiento del matrimonio y nos hace meditar que: "ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada "irregular" viven en una situación de pecado mortal, privados de la gracia santificante."
Así es, pues muchos pasan por situaciones que realmente son muy difíciles, por ejemplo: una persona que siempre a estado acercada a Cristo y a su Iglesia, que siempre a participado, etc. pero que su pareja haya sólo tenido una participación simulada e ipocrita, y posteriormente abandonando a esta, para irse a los brazos de otra persona. Así es, las circunstancias son variadas, y es lo que nos trata de hacer ver este numeral y el siguiente.

Por ejemplo el (302) nos dice: "el catecismo de la Iglesia Católica se expresa de una manera contundente: "La imputabilidad y la responsabilidad de una acción pueden quedar diminuidas e incluso suprimidas a causa de la ignorancia, la inadvertencia, la violencia, el temor, los hábitos, los efectos desordenados y otros factores psíquicos sociales".
Así es, a cuántas personas en su anterior matrimonio ¿no las han casado a la fuerza, por ignorancia, engañadas etc.?
Por eso el numeral nos dice:
"Por esta razón, un juicio negativo sobre una situación objetiva no implica un juicio sobre la imputabilidad o la culpabilidad de la persona involucrada."

El (303) nos dice entonces que: Apartir del reconocimiento del peso de los condicionamientos concretos, podemos agregar que la conciencia de las personas debe ser mejor incorporada en la praxis de la Iglesia en algunas situaciones que no realizan objetivamente nuestra concepción del matrimonio. Ciertamente, que hay que alentar la maduración de una conciencia iluminada, formada y acompañada por el discernimiento responsable y serio del pastor, y proponer una confianza cada vez mayor a la gracia.......Y descubrir con cierta seguridad moral que esa es la entrega que Dios mismo esta reclamando en medio de la complejidad concreta de los límites, aunque todavía no sea plenamente el ideal objetivo."

El (304) nos habla de normas y más discernimiento y nos hace énfasis en que: "Al mismo tiempo, hay que decir que, precisamente por esa razón, aquello que forma parte de un discernimiento práctico ante una situación particular no puede ser elevado a la categoría de norma. Ello no sólo daría lugar a una casuística insoportable, sino que pondría en riesgo los valores que se deben preservar con especial cuidado."

El (305) como ya habíamos visto nos hace meditar que: "A causa de los acondicionamientos o factores, es posible que, en medio de una situación objetiva de pecado - que no sea subjetivamente culpable o que no lo sea de modo pleno - se pueda vivir en gracia de Dios, se pueda amar, y también se pueda crecer en la vida de la gracia y la caridad, recibiendo para ello la ayuda de la Iglesia. El discernimiento debe ayudar a encontrar los posibles caminos de respuesta a Dios y de crecimiento en medio de los límites.

El (306) les propone y les invita a los divorciados y vueltos a casar que: En cualquier circunstancia, ante quienes tengan dificultades para vivir plenamente la ley divina, debe resonar la invitación a recorrer la "via caritatis". La caridad fraterna es la primera ley de los cristianos (Jn 15,12; Gal 5,14). No olvidemos la promesa de las Escrituras: "Mantened un amor intenso entre vosotros, porque el amor tapa multitud de pecados" (1Pe 4,8).

El (307) nos dice que evitemos cualquier interpretación desviada y nos da consejos para los jóvenes y para prevenir rupturas.

El (308) nos dice el Santo Padre: "Comprendo a quienes prefieren una pastoral más rígida que no de lugar a confusión alguna. Pero creo sinceramente que Jesucristo quiere una Iglesia atenta al bien que el Espíritu derrama en medio de la fragilidad: una Madre que, al mismo tiempo que expresa claramente su enseñanza objetiva.....Los pastores que proponen a los fieles el ideal pleno del Evangelio y la doctrina de la Iglesia, deben ayudarles también también asumir la lógica de la compasión con los frágiles y a evitar persecuciones o juicios demasiado duros o impacientes. El mismo Evangelio nos reclama que no juguemos ni con debemos (Mt 7,1; Luc 6,37)

Al igual el (309) hace lo propio: "La esposa de Cristo hace suyo el comportamiento del Hijo de Dios que sale a encontrar a todos, sin excluir ninguno. Sabe bien que Jesús mismo se presenta como Pastor de cien ovejas, no de noventa y nueve. Las quiere todas."

El (310) nos dice una verdad: "que a veces nos comportamos como controladores de la gracia y no como facilitadores. Pero la Iglesia no es una aduana, es la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas."

El (311) Continúa con la exhortación: "ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y significación real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio.....conviene considerar inadecuada cualquier concepción teológica que en último término ponga en duda la omnipotencia de Dios y, en especial, su misericordia."

Y por último en el (312) nos hace la invitación, tanto a fieles como pastores: "Invitó a los fieles que están viviendo situaciones complejas, a que se acerquen con confianza a conversar con sus pastores o con laicos que viven entregados al Señor.....E Invitó a los pastores a escuchar con afecto y serenidad, con el deseo sincero de entrar en el corazón del drama de las personas y de comprender su punto de vista, para ayudarles a vivir mejor y a reconocer su propio lugar en la Iglesia."

Así es, SU PROPIO LUGAR EN LA IGLESIA, no dice que también puedan participar de los sacramentos al igual que un católico bien casado por la Iglesia, y así como esta última invitación, en los demás numerales vimos lo mismo, no nos deja con ninguna duda este excelente documento del Santo Padre. Espero que con esta explicación queden aclaradas las dudas de muchos hermanos. 

BENEDICITE DEUM

Comentarios