¿Cuál es la fuente de los Sinópticos?


¿Cuál es la fuente de los Evangelios sinópticos?

Por: Israel Octavio Hernández

Sabemos qué Jesús no mandó escribir, sino predicar el evangelio a todo el mundo, para lo cual sólo se utilizaba la tradición oral, y se utilizaban las escrituras hebreas sólo para demostrar que Jesús era el Mesías prometido. pero conforme la comunidad cristiana se iba expandiendo, aumentaba la dificultad de garantizar la pureza de su fe. Y, de no haber afrontado tal problema, pronto hubiera perdido su unidad.

Asimismo, los predicadores, al proclamar el Kerigma, pretendían cimentarlo sobre los recuerdos de Jesús.

Ahora bien, existía el peligro de que estos se perdieran con el tiempo, hasta llegar a eclipsarse. Y, a su vez, ¿cómo evitar que algún predicador atribuyera a Jesús lo que, en realidad, era producto de su imaginación? Para soslayar tales riesgos, fue preciso fijar por escrito sus recuerdos.

Mucho se a discutido sobre las presuntas fuentes escritas donde bebieron los evangelistas sinópticos. Y se han forjado, en su entorno, teorías tan sobradas de lógica como faltas de garantía.

¿Qué decir? Se trata, en realidad, de un tema tan complejo que tratare de simplificarlo.

Para eso mi límite a la teoría más simple, la cual se acepta como la más verosímil. Su planteamiento es el siguiente:

La tradición sinóptica se inspiró sólo en dos fuentes.

Ante todo parece claro que tanto Mateo como Lucas se inspiraron en Marcos. Este debe ser considerado, pues, como una de las dos fuentes sinópticas.

Pero algo curioso y más interesante aún:
su evangelio, al ser utilizado como fuente, NO ERA IDÉNTICO AL ACTUAL.

A este se le conoce de hecho, como "UrMarkus" (Marcos primitivo), cuya redacción se sitúa varios años antes de la destrucción de Jerusalén por los ejércitos romanos (70 d.C).
Tal fuente recogería fundamentalmente hechos protagonizados por Jesús, prescindiendo de sus parábolas y discursos.

La segunda fuente recibe el nombre de "Q" (primera letra de la palabra alemana Quelle, que significa fuente). Y esta contendría tan sólo discursos o frases de Jesús.

Resulta difícil precisar hasta qué punto las palabras históricas de Jesús quedaron recogidas en tal fuente. Cierto que los antiguos judíos hacían gala de portentosa memoria. Pero archivar en ella las mismísimas palabras de Jesús parece poco menos que imposible. A no ser que se restrinjan a algunas frases que, por su carácter lapidario, pudieron grabarse en los oyentes.

Lo más verosímil es, por tanto, admitir que la fuente "Q" recoge discursos y sentencias entroncadas con Jesús. Más no.

Ambas fuentes (UrMarkus y Q) habrían proporcionado a los tres evangelios casi todo su material informativo. Claro que Marcos desconoció a "Q", que tampoco es utilizada de la misma manera por Mateo que por Lucas. ¿cómo justificar tal anomalía? La critica sugiere que esa fuente acaso circulará en diversas versiones. Pero, ¿para qué meterse en más laberintos?

Considero suficiente saber que la primera fijación escrita de los recuerdos de Jesús ha de asociarse con esas dos fuentes, en las que sin duda bebieron los evangelistas.

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